El DNA contiene la información genética de un organismo; es decir las instrucciones que éste necesita para crecer, reproducirse y vivir. Mientras el DNA ha sido utilizado ampliamente en campos como la medicina y la biología, en años recientes se ha empezado a utilizar en otras industrias.

El surgimiento de empresas como 23andme y AncestryDNA dedicadas a vender exámenes de DNA en casa, han hecho que este tipo de pruebas se encuentren al alcance de gran parte de los  consumidores. Lo anterior es una creciente industria en la que se estiman 26 millones de pruebas en 2019 y donde se espera un aumente a 100 millones en los próximos 2 años.

Estas pruebas de manera aislada o en combinación con otras tecnologías tienen el potencial de entender como el DNA puede influenciar la salud, el bienestar u otros patrones de consumo. Lo anterior se ha vuelto más común en dietas, productos para el bienestar y cuidado personal. Sin embargo, hay nuevas industrias que buscan utilizarlo como diferenciador o herramienta de personalización.

Por ejemplo, la marca de ropa brasileña Amaro lanzó una colección diseñada a partir  del análisis genético de 19 mujeres, la cual se utilizó como inspiración para crear 57 piezas.

Por el otro lado, Nissan en el Medio Oriente creó el “gene colour map.” Un ingenioso mecanismo que utilizaba el DNA de las personas para determinar el color de automóvil más apropiado para cada conductor.

En el caso de México, Aeroméxico realizó una inusual campaña en la que otorgó descuentos a personas que tuvieran “DNA mexicano.”

Finalmente, esta es una tendencia en aumento y que genera curiosidad en varias empresas, ya que con el DNA se puede obtener un nivel de personalización que los mecanismos tradicionales simplemente no pueden equiparar.

 

Categorías: Marketing

0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *